7 razones para dormir la siesta

7 razones para dormir la siesta

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razones y beneficios de echar la siesta

La siesta: costumbre y tradición

La siesta, ese momento de la tarde que tanto gusta a muchos, es una costumbre que consiste en descansar y echar un pequeño sueño durante algunos minutos después de almorzar. La siesta es muy practicada en muchos países, pero sobre todo en España y Latinoamérica. El origen de esta tradición está en la hora sexta romana (entre las 14 y las 16 horas), la cual consideraban la más apropiada para hacer un pequeño descanso durante el día.

Más allá de la mera costumbre, la siesta tiene un fundamento biológico por el cual se explica la somnolencia que se produce después de comer, consecuencia de que la sangre vaya del sistema nervioso al sistema digestivo para hacer la digestión.

A todos nos entra la modorra cuando terminamos de comer y nos sentamos a reposar la comida, y los hay con suerte de que pueden echarse a dormir un ratito. Otros, sin embargo, no echan siesta porque tienen que ir a trabajar o cosas que hacer o, porque sienten que pierden el tiempo o simplemente prefieren evitarla porque creen que puede perjudicarles el sueño de la noche.

Todas estas asociaciones negativas que se dan a la siesta, pueden ocurrir si su duración se alarga más de 20 ó 30 minutos. Pero si se respetan esos minutos, está demostrado científicamente que la siesta tiene muchos beneficios.

 

Razones para echar la siesta

Si eres de los que duermes la siesta durante el tiempo adecuado, es probable que notes la diferencia. Si no sientes esa necesidad es mejor no forzar ese sueño, pero si por el contrario, eres de los que te resistes, estas razones quizás te convenzan:

  1. Mejora la digestión y previene el estreñimiento. Mientras dormimos la siesta, se relaja el sistema digestivo, favoreciendo el proceso de la digestión postprandial y previniendo el estreñimiento.
  2. Reduce el estrés y la ansiedad. Está demostrado que una buena siesta a diario reduce considerablemente los niveles de estrés y ansiedad. Pero si dura más de la cuente puede resultar contraproducente.
  3. Reduce la presión arterial. Cuando dormimos y nos relajamos, el organismo se serena, se mejora la circulación sanguínea y la presión arterial se reduce, por lo que la siesta puede mejorar nuestro sistema cardiovascular y prevenir infartos y enfermedades cardiovasculares.
  4. Mejora el rendimiento de la memoria y la capacidad de aprendizaje. Está demostrado que el sueño produce mejoras cognitivas (en el caso de la siesta mejor si se duerme durante 10 minutos), favoreciendo el aprendizaje y ayudando a memorizar la información.
  5. Mejora la intuición y la capacidad resolutiva. Está demostrada científicamente la relación de los efectos de la fase REM, no REM y el descanso durante la vigilia con la resolución creativa de los problemas. Así que, después de echar la siesta, tenemos las ideas más claras y somos más intuitivos y creativos.
  6. Ayuda a continuar con la jornada de trabajo, sin perder nuestra eficacia por cansancio o falta de sueño.
  7. Previene el envejecimiento prematuro de la piel, ya que dormir ayuda a eliminar los radicales libres.

 

Además de todos estos beneficios, no hay que olvidarse de que la siesta ¡también se echa por puro placer! Y es que es uno de los mejores momentos del día, un pequeño pero gran placer, agradable y ¡gratis!

7 razones para dormir la siesta
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